Por el Dr. Paül Gil, médico integrativo y creador de Mesvitae
Hay días en los que te sientes más hinchada, notas las piernas pesadas o simplemente tienes la sensación de que tu cuerpo está “más lleno”. Y enseguida surge la duda: ¿he ganado grasa o estoy reteniendo líquidos?
Aunque a veces se confunden, no son lo mismo ni se abordan igual. La retención de líquidos suele aparecer como hinchazón causada por acumulación de agua en los tejidos, sobre todo en pies, tobillos y piernas. La grasa corporal, en cambio, se acumula de forma progresiva y no suele cambiar tanto de un día para otro.
Fíjate en cómo cambia a lo largo del día
Una de las pistas más útiles está en la rapidez con la que aparece o desaparece esa sensación de volumen. Si un día te notas mucho más hinchada y al día siguiente estás mejor, o si empeoras por la tarde y amaneces más deshinchada, lo más probable es que se trate de líquidos.
Esto suele pasar después de muchas horas sentada o de pie, tras comer más sal de lo habitual, con el calor o en ciertos momentos del ciclo menstrual. La grasa no funciona así: suele aumentar poco a poco y no cambia de forma evidente entre la mañana y la noche.
Cómo suele sentirse la retención de líquidos
Cuando hay retención, la sensación suele ser más de pesadez que de aumento real de grasa. Las piernas pueden notarse cargadas, los tobillos más marcados y la piel algo tensa o brillante. A veces, al apretar con un dedo durante unos segundos, queda una pequeña marca. Eso puede ser un signo de edema.
También es típico que la hinchazón empeore al final del día y mejore al caminar, mover las piernas o elevarlas un rato.
Tres causas muy frecuentes
Hay factores del día a día que influyen mucho:
La sal es uno de los más habituales. Cuando consumes demasiado sodio, el cuerpo tiende a retener más agua.
El ciclo menstrual también tiene un papel importante. Muchas mujeres notan más hinchazón en los días previos a la menstruación.
Y además está el sedentarismo. Pasar muchas horas sin moverte, ya sea sentada o de pie, dificulta el retorno venoso y favorece esa sensación de piernas pesadas e hinchadas.
Por eso, no siempre que te notas “más grande” se trata de grasa. Muchas veces intervienen la circulación, las hormonas y ciertos hábitos cotidianos.
¿El ejercicio ayuda?
En general, sí. Moverte ayuda porque la contracción muscular favorece el retorno venoso y linfático. Caminar, hacer ejercicio suave o incluso mover los tobillos varias veces al día puede aliviar bastante la hinchazón leve.
Eso sí, después de un entrenamiento intenso también puede aparecer una inflamación puntual. No suele ser preocupante si desaparece en poco tiempo. Lo importante es distinguir entre una molestia temporal y una hinchazón que se mantiene o va a más.
Qué puedes hacer en casa
Si crees que estás reteniendo líquidos, hay medidas sencillas que suelen funcionar bastante bien:
- moderar el exceso de sal
- mantenerte bien hidratada
- evitar estar demasiadas horas en la misma postura
- caminar cada día
- elevar las piernas cuando puedas
Aunque a veces parezca contradictorio, beber menos agua no suele ayudar. De hecho, una hidratación adecuada forma parte del manejo básico. También conviene pensar si ha habido cambios recientes: calor, viajes largos, ropa muy ajustada, cambios hormonales o incluso algún medicamento.
Cuándo conviene consultar
No toda hinchazón es algo sin importancia. Es mejor pedir valoración médica si aparece con frecuencia, dura varios días, afecta solo a una pierna o se acompaña de dolor, enrojecimiento o calor en la zona.
También es importante consultar cuanto antes si notas falta de aire, dolor en el pecho, mareo o si la hinchazón empeora al tumbarte. En algunos casos puede estar relacionada con problemas venosos, linfáticos, cardíacos, renales o hepáticos.
Un apoyo, pero no la solución
Si tu objetivo es sentirte más ligera y mejorar hábitos, productos como Slim Confort de Mesvitae pueden formar parte de una rutina de bienestar junto con una buena hidratación, movimiento diario y una alimentación equilibrada.
Aun así, conviene recordar algo importante: ningún complemento sustituye una valoración médica. Si la hinchazón es persistente, llamativa o se sale de lo habitual en ti, lo más prudente es consultarlo.
